Accolade señala que ‘compra online’ y ‘entregas inmediatas’ obligan a modernizar el anticuado parque industrial español
- Accolade presenta Trendbook 2030, un informe que reúne la experiencia de sus expertos en diez países europeos y analiza cinco megatendencias con una perspectiva específica sobre España.
- La inmediatez y la personalización del consumo elevan las exigencias de los almacenes, mientras la regionalización de las cadenas de suministro abre oportunidades para los polos industriales españoles.
- La automatización y la economía circular impulsan la necesidad de instalaciones con capacidad energética suficiente y espacios adaptables a nuevas tecnologías y procesos.
La competitividad industrial y logística en España depende cada vez más de la capacidad de sus naves para adaptarse a un consumo más inmediato, personalizado y exigente. El reto es mayor en un parque en el que más del 55% de los activos supera los 20 años de antigüedad, según marcan los datos. Es una de las principales conclusiones de Trendbook 2030, el informe presentado por Accolade, inversor europeo en infraestructuras y parques industriales de vanguardia. Según el análisis de la compañía, la regionalización de las cadenas de suministro, la automatización y la economía circular están redefiniendo lo que las empresas necesitan de sus instalaciones. Estas deben ser capaces de gestionar una mayor variedad de productos y pedidos, incorporar tecnología y responder a mayores necesidades energéticas. Son exigencias para las que no fue concebida buena parte del parque actual y que también condicionan la ubicación de los almacenes y sus posibilidades de ampliación.
El informe analiza las cinco principales megatendencias que están transformando la logística y la producción en Europa: la inmediatez como nuevo estándar de atención al cliente; la personalización y creciente complejidad de la gama de productos; la regionalización y acortamiento de las cadenas de suministro; la automatización como respuesta a la presión de costes, y la sostenibilidad y la economía circular. El documento reúne la experiencia de los expertos de Accolade en los diez países en los que opera el grupo, combinando el conocimiento de los mercados locales con una visión compartida de las necesidades de las empresas que ocupan sus parques industriales. También ofrece una lectura específica para España, donde identifica oportunidades para los polos regionales y una creciente necesidad de modernizar los activos.
“Aunque la ubicación continúa siendo un factor determinante, cada vez resulta más importante tener en cuenta qué puede ofrecer un activo a medio y largo plazo, como la capacidad de crecimiento, la adaptación tecnológica, el acceso a energía o la conexión con corredores logísticos e industriales”, señala Eduardo Feliciano, Business Director Iberia de Accolade.

Entregas más rápidas y mayor variedad de productos
Para Accolade, la exigencia de recibir los pedidos con rapidez obliga a los operadores a agilizar su preparación y responder a los picos de demanda. Además, la convivencia del comercio electrónico y las tiendas físicas añade presión a los almacenes, que deben atender distintos canales desde una misma instalación. Por ello, cobra mayor importancia contar con suficientes muelles de carga, patios de maniobra eficientes y buenas conexiones de transporte.
Al mismo tiempo, la personalización del consumo y la ampliación de los catálogos multiplican las referencias que las empresas deben gestionar. En España, el canal online ya concentra el 26,2% de las ventas de moda, una de las categorías donde más se refleja esta diversidad de producto. Para responder a esta complejidad, Accolade destaca la necesidad de disponer de superficies que puedan reorganizarse y de sistemas que faciliten el control del inventario, de modo que la operación pueda adaptarse a los cambios en el surtido o en la demanda.
La búsqueda de entregas más ágiles coincide, además, con un acercamiento de determinadas actividades productivas a los mercados de consumo. Las compañías diversifican proveedores y distribuyen sus existencias entre varias ubicaciones para reducir su exposición a interrupciones del suministro, favoreciendo el desarrollo de redes logísticas más regionalizadas.
Esta evolución abre oportunidades en España más allá de Madrid y Barcelona, en mercados como Zaragoza, Burgos, Vitoria, Pamplona o Sevilla, que Accolade destaca por su actividad industrial y su conexión con los principales ejes de distribución. A estas fortalezas se suman los puertos de Valencia, Barcelona y Algeciras, que concentran una parte significativa del tráfico marítimo del sur de Europa y permiten integrar los polos regionales en las redes europeas e internacionales.
“España afronta esta transformación desde una posición especialmente favorable. La combinación de capacidad industrial, infraestructuras de transporte y conexión con mercados internacionales está impulsando oportunidades más allá de los grandes polos tradicionales. Los mercados regionales capaces de combinar actividad productiva, conectividad y espacio para crecer van a ganar peso”, añade Eduardo Feliciano.
Naves más altas, más resistentes y con más potencia
Accolade señala, además, el avance de la automatización como respuesta a la presión sobre los costes y a la dificultad para encontrar trabajadores. La incorporación de estos sistemas eleva las exigencias técnicas de las naves, cuya altura libre, según la experiencia de Accolade, ha pasado de los 10 metros netos habituales hace unos años a 11-12 metros. Por su parte, la capacidad portante exigida a las soleras ha subido de unas 5 t/m² a 7 t/m², además de potencia eléctrica suficiente para sostener la operación. Por ello, los operadores conceden cada vez más importancia a la preparación del edificio para integrar nuevas soluciones.
Por último, la sostenibilidad y la economía circular están ampliando las funciones del almacén. En él, la recepción y expedición de mercancías conviven con tareas de gestión de devoluciones, reparación y recuperación de productos. Estas actividades requieren espacios y procesos específicos, lo que refuerza la necesidad de instalaciones capaces de adaptarse a nuevos usos.
En paralelo, la compañía subraya la importancia de reducir el consumo energético mediante instalaciones más eficientes, soluciones de autoconsumo y sistemas de monitorización. La capacidad de incorporar estas mejoras gana así peso en la selección de activos industriales y logísticos, por su impacto en los costes operativos y en el cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad de las empresas.